martes, 14 de febrero de 2012

Transtornos Menstruales

Definición de ciclo menstrual

El ciclo menstrual tiene una duración promedio de 28 días, siendo en la mayoría de las mujeres entre 25 y 30 días. Se acepta como límite de normalidad un margen de 21 a 35 días. Por convención se define el primer día del ciclo como el primer día de la menstruación, y el fin del ciclo al día que antecede a la menstruación siguiente.
Existen tres características fundamentales del ciclo menstrual normal como son su ciclicidad, regularidad y espontaneidad. La ciclicidad se refiere a la repetición de eventos hormonales y endometriales característicos con una periodicidad determinada. La regularidad se refiere a la semejanza en la duración de ciclos sucesivos, que, en general, no deben variar más de 3 días entre ellos. La espontaneidad dice relación con la ocurrencia natural de los eventos involucrados en el ciclo ovulatorio.
Estas tres características implican una coordinación adecuada de la secreción hormonal del eje hipotálamo-hipófisis-ovario y sus señales de regulación, así como una respuesta consecuente del endometrio. Es decir, la función cíclica del ovario depende de la secreción pulsátil de GnRH hipotalámico (factor liberador de gonadotrofinas), de la normalidad de la función hipofisiaria, y de la indemnidad de los ovarios mismos, tanto anatómica como de los sistemas locales autocrinos y paracrinos. Cada ciclo menstrual lleva a la maduración de varios folículos, uno de los cuales será expulsado del ovario en forma de ovocito con su cumulo oóforo, proceso llamado ovulacion.
La menstruación corresponde al flujo sanguíneo cíclico que ocurre como consecuencia de ciclos ovulatorios; es decir, implica necesariamente cambios proliferativos (inducidos por la acción de estrógenos) y secretores (inducidos por la acción de progesterona) del endometrio. Su duración usual es de 4 a 6 días, pudiendo ser normal de 2 a 7 días. El volumen menstrual habitual es de 10-40 ml, considerándose anormal cuando supera los 80 ml.
Un sangrado que no es consecuencia de un ciclo ovulatorio, o que ocurre en un momento diferente al de la menstruación fisiológica, debe ser considerado como un trastorno menstrual.
La anovulación, principal causa de trastornos menstruales, es un estado disfuncional potencialmente reversible, caracterizado por la ausencia de la formación o liberación de un ovocito, con la consecuente falta del cuerpo lúteo y de síntesis de progesterona, y, por ende, presencia de endometrio sin cambios secretores.

Nomenclatura de los trastornos menstruales
Existen dos categorías de trastornos menstruales: aquellos que se deben a cambios en la regularidad del ciclo, debidos principalmente a disfunciones hormonales; y, los debidos a modificaciones en la cantidad del sangrado, que obedecen pricipalmente a causas orgánicas, pudiendo también ser originados por disfunciones hormonales.

I. 
Trastornos de la regularidad menstrual
A.- Polimenorrea: Sangrado irregular en períodos de menos de 21 días.
1. Oligomenorrea: Sangrado irregular en períodos de más de 35 días y menos de 90 días.
2. Amenorrea:
Amenorrea primaria: se define como la ausencia de menstruación en una mujer de 14 años sin desarrollo puberal, o en una mujer de 16 años que presenta algún grado de desarrollo puberal.
Amenorrea secundaria: se define en la mayoría de los estudios como la ausencia de sangrado durante más de 3 meses en una mujer que ha tenido menstruaciones previamente. Sin embargo, la interrupción abrupta del patrón de sangrado tiene un significado clínico diferente que la presencia de sangrado intermitente en ciclos de 3 meses. Por esto, algunos textos definen amenorrea secundaria como la ausencia de menstruación durante un tiempo equivalente al total de 3 intervalos de los ciclos previos de la mujer, o, como la ausencia de menstruación durante 6 meses.

II.
Trastornos de la cantidad de flujo sanguíneo
1. Menorragia o hipermenorrea: menstruaciones regulares, pero excesivas en cantidad o duración (mayor de 7 días). Dada la dificultad para precisar la cantidad de volumen menstrual, se considera que éste es excesivo cuando presenta coágulos o cuando es causa de anemia ferropriva. Algunas etiologías frecuentes de menorragia son: miomatosis uterina, presencia de dispositivo intrauterino, adenomiosis, pólipos endometriales, hiperplasia endometrial, trastornos de coagulación.
2. Hipomenorrea: menstruaciones regulares muy escasas o de 1 día de duración. Esto es posible de observar en casos de daño endometrial, como son las sinequias uterinas y tuberculosis endometrial.
Debemos destacar que en los dos trastornos menstruales precedentes se mantiene la ciclicidad y regularidad.
3. Metrorragia: sangrado uterino excesivo y extemporáneo, es decir, en momentos del ciclo que no corresponden a la menstruación. Puede ser disfuncional (originada en un trastorno de la secreción de esteroides sexuales que se asocia a anovulación) u orgánica. Las metrorragias de origen orgánico pueden deberse a patología del embarazo (abortos, placenta previa), a patología endometrial (hiperplasia o cáncer de endometrio) y, con menos frecuencia, a patología miometrial como la descrita en menorragia-hipermenorrea. Existe también la posibilidad de sangrado extemporáneo en caso de patología del cuello uterino (cervicitis, neoplasia) o de patología vaginal (vaginitis, cuerpos extraños). Desde el punto de vista anamnéstico es difícil determinar si el sangrado exagerado proviene del endometrio (metrorragia genuina) o del canal genital (cuello, vagina, vulva), situación que es aclarada por el examen clínico.


Metrorragia disfuncional
Se le analiza en forma separada dada la fisiopatología más compleja que implica un estudio y tratamiento especial. Se define como el flujo rojo uterino irregular y abundante que ocurre como consecuencia de la anovulación, en ausencia de patología orgánica o de enfermedades médicas como trastornos de la coagulación. Existe también la metrorragia disfuncional yatrogénica, que ocurre durante el curso de algún tratamiento con esteroides sexuales.
Es importante enfatizar que en el ciclo ovulatorio de periodicidad normal el endometrio que se descama es estable, dado que ha respondido a la secuencia apropiada de estrógenos y progesterona, evitando así la descamación irregular. Además, el fenómeno de descamación endometrial es universal; es decir, los cambios isquémicos ocurren simultáneamente en todo el endometrio debido a que la descamación ocurre por deprivación de estrógenos y progesterona, lo que determina que el flujo menstrual tenga una magnitud y duración autolimitada. En concomitancia con el descenso hormonal brusco que induce la isquemia endometrial universal, se inicia la reparación endometrial favorecida por el aumento de la secreción estrogénica del nuevo ciclo. La ausencia de ciclos ovulatorios normales altera la ocurrencia de los eventos descritos, favoreciendo la metrorragia disfuncional.
Existen 4 mecanismos teóricos responsables de un sangrado uterino de tipo disfuncional.


1. Sangrado por deprivación de estrógenos:

Este hecho puede condicionar una falencia en la sustentación endometrial y su consecuente descamación. Se puede observar al suspender la terapia estrogénica pura en la mujer hipogonádica; también es la causa de goteo periovulatorio que ocurre por la caída de estrógenos que precede a la ovulación.


2. Sangrado por disrupción durante estímulo estrogénico:

Se observa en mujeres anovulatorias crónicas estrogenizadas, cuyo endometrio prolifera excesivamente al ser estimulado sólo por estrógenos. Al no ovular no hay síntesis de progesterona, no ocurriendo el efecto opositor a la proliferación que es el cambio secretor inducido por la progesterona. Tras un período de oligomenorrea o amenorrea puede haber descamación endometrial irregular que condiciona un sangrado profuso (metrorragia disfuncional). Este es el mecanismo patogénico más importante y frecuente de las metrorragias disfuncionales que vemos en clínica, como los descritos en la perimenarquia, perimenopausia y síndrome de ovarios poliquísticos. En casos extremos el estímulo estrogénico sobre el endometrio puede llegar a producir una hiperplasia endometrial e incluso cáncer de endometrio si la paciente nunca es tratada.


3. Sangrado por deprivación de progesterona:

La existencia de un sangrado por este mecanismo requiere de la presencia de estrógenos (endógenos o exógenos) que hagan proliferar el endometrio. Se puede observar en anovulatorias crónicas bien estrogenizadas a quienes, estando en amenorrea, se les administra progesterona produciéndose un sangrado, el que ocurre posterior a la suspensión de la progestina.
También ocurre por efecto farmacológico en la suplementación hormonal de adolescentes hipogonádicas con esquemas secuenciales que consideran la administración permanente de estrógenos y cíclica de progestina. Si bien el estímulo proliferativo del estrógeno es constante, la maduración endometrial cíclica inducida por la progestina y su posterior deprivación determina la descamación endometrial.


4. Sangrado por disrupción durante estímulo de progesterona:

Ocurre solamente cuando existe una muy alta proporción de progesterona en relación a estrógenos, en cuyo caso hay una pobre proliferación endometrial. Esto se observa, por ejemplo, con el uso de preparados anticonceptivos de progestina pura (levonorgestrel, acetato de medroxiprogesterona de depósito, etc.) que pueden provocar goteo intermitente. Un caso especial y frecuente es el sangrado durante terapia con anticonceptivos combinados de microdosis (20-30 ug de etinilestradiol); la baja dosis estrogénica asociada a un alto efecto progestativo desde el primer día de terapia, puede inducir flujos rojos intermitentes de tipo goteo, aparte del flujo rojo por deprivación de estrógeno y progestina esperado al fin de cada ciclo.

Enfoque diagnóstico de los trastornos menstruales
Desde el punto de vista clínico, la edad de la paciente ayuda al enfoque diagnóstico.
Si el trastorno menstrual se presenta cercano a la menarquia, lo más probable es que se trate de una metrorragia disfuncional debida a anovulación por inmadurez de las señales del eje hipotálamo-hipófisis-ovario; las etiologías orgánicas, aunque mucho menos probables, pueden tambien existir (trastornos de coagulación, accidentes del embarazo, sarcomas vaginales). La metrorragia grave en la adolescente se origina en el 19% de ellas en una coagulopatía primaria: enfermedad de von Willebrand, púrpura tromocitopénico idiopático.
Durante la edad fértil de la mujer, la presencia de metrorragia es más probablemente disfuncional mientras más joven y, es más probable su origen orgánico a edades mayores de 35 años, en cuyo caso debe investigarse esta posibilidad, que puede ser no sólo uterina y endometrial sino también del canal genital. El examen ginecológico, Papanicolau (o citología cervical) y ecotomografía pelviana ginecológica generalmente son suficientes para descartar patología uterina como presencia de miomas, adenomiosis, pólipos endocervicales o endometriales, y cáncer cérvico-uterino. En ocasiones es necesario llegar a la histeroscopía y biopsia de endometrio como método diagnóstico, como ante la sospecha de una hiperplasia endometrial o de cáncer de endometrio.
En la adolescente sin actividad sexual, el examen ginecológico consiste en la inspección de los genitales externos en búsqueda de lesiones traumáticas o inflamatorias y, raramente es necesario realizar una vaginoscopía (bajo sedación) en búsqueda de cuerpos extraños o tumores vaginales. En la adolescente con actividad sexual debe realizarse la vaginoscopía y el examen de Papanicolau, así como estudio bacteriológico si hubiere cervicitis, debido a que en estas circunstancias son frecuentes las patologías inflamatorias, son posibles las enfermedades de transmisión sexual e incluso lesiones displásicas o neoplásicas del cuello uterino. Dado lo frecuente de los trastornos de coagulación como causa de metrorragia a esta edad, se debe evaluar un recuento de plaquetas, tiempo de sangría, protrombinemia y tiempo de tromboplastina parcial activado; si hubiere alteraciones, se prosigue en el estudio, midiendo por ejemplo, factor de von Willebrand u otros.
En el otro extremo de la vida fértil, en la perimenopausia, nuevamente se hace fuertemente probable la causa disfuncional secundaria a la insuficiencia lútea o anovulación por la falla ovárica característica de este período. Sin embargo, debido a la edad, también deben buscarse causas orgánicas que puedan comenzar a manifestarse en este momento de la vida de la mujer.
Siendo la anovulación la causa más frecuente de trastornos menstruales en la adolescente, será tratada en más profundidad a continuación.

Anovulación
Como mencionaba al comienzo de este capítulo, la anovulación es un estado disfuncional potencialmente reversible, caracterizado por la ausencia de la formación o liberación de un ovocito, con la consecuente falta del cuerpo lúteo y de síntesis de progesterona, y, por ende, presencia de endometrio sin cambios secretores. Esto se debe a una falla en alguno de los diversos factores que actúan a cada nivel del eje endocrino: eje central hipotálamo-hipófisis, señales de regulación, respuesta local en el ovario mismo.

1. Sistema nervioso central: el eje hipotálamo-hipófisis no es capaz de responder a las señales de regulación normales.
-Hipotálamo: En el hipotálamo se secreta la hormona liberadora de gonadotrofinas (GnRH), cuya secreción pulsátil permite la respuesta normal de las gonadotrofinas hipofisiarias. La secreción de GnRH está alterada en las siguientes circunstancias (con la consecuente anovulación secundaria):
-Período entre la menarquia y el inicio de los ciclos ovulatorios, que se considera fisiológico hasta dos años
-Stress
-Entrenamiento físico intensivo
-Pérdida aguda de peso
-Trastornos de alimentación, anorexia nervosa, bulimia
-Falla en la secreción de pulsos de GnRH (anovulación idiopática)
-Hipófisis:
-Hiperprolactinemia. Es una causa frecuente de anovulación (1/3 de los casos) y de gran trascendencia clínica. Debe buscarse la presencia de galactorrea al examen clínico y medir la prolactinemia (aún no habiendo galactorrea debido a que sólo 2/3 de las pacientes con hiperprolactinemia la tendrán). El mecanismo de la anovulación es a través de la inhibición que produce la prolactina sobre la secreción pulsátil de GnRH mediada por un aumento de la actividad opioide local.
-Tumores hipofisiarios: craniofaringioma, meningioma, etc. Se manifiestan principalmente por su efecto de masa produciendo síntomas visuales y alteraciones del campo visual. Se produce una disminución de la secreción de gonadotrofinas debido a la compresión del tumor sobre el tallo hipofisiario interfiriendo con la entrega de GnRH hipotalámica hacia la hipófisis. Es una causa rara de anovulación. El tratamiento quirúrgico y/o radioterapia a la que son sometidas estas pacientes es causa también de anovulación por destrucción del tejido hipotalámico-hipofisiario.

2. Ovario. El sistema local autocrino/paracrino del ovario (IGF-I, IGF-II, inhibina, activina y otros) puede fallar impidiendo la ovulación, a pesar del estímulo gonadotrófico adecuado. La coordinación entre el estímulo hormonal y el desarrollo morfológico de las líneas celulares secretoras de la granulosa y de la teca debe ser perfecta. Esta puede fallar por la presencia de endometriosis ovárica, resistencia ovárica a las gonadotrofinas, disgenesia gonadal, entre otras causas.

3. Señales de regulación. Para lograr la ovulación se requiere de una sincronía entre los eventos morfológicos del ovario con la elevación y caída cíclica del estradiol. Esta sincronización puede fallar porque los niveles de estradiol no caen lo suficiente para permitir un ascenso adecuado de FSH para el estímulo del crecimiento folicular inicial; porque la elevación del estradiol sea insuficiente para inducir el pico ovulatorio de LH. Esta disfunción anovulatoria ocurre por ejemplo en pacientes con:
-Metabolismo disminuido de estrógenos como ocurre en el hipotiroidismo y en la insuficiencia hepática ,
-Metabolismo acelerado de estrógenos como ocurre en el hipertiroidismo,
-Aporte de estrógenos de origen extragonadal como es en la obesidad debido a la conversión en el tejido adiposo de andrógenos a estrona,
-Stress psíquico o físico, en que las glándulas suprarrenales aumentan su secreción de andrógenos que se convierten a estrona en la periferia.
-Síndrome de ovarios poliquísticos, que es el principal cuadro de anovulación crónica.

Cuadro clínico
La anovulación se manifiesta principalmente por la presencia de irregularidades menstruales que van desde la amenorrea y oligomenorrea hasta la polimenorrea, pudiendo en algunos casos haber flujos rojos regulares. Con frecuencia se acompaña de infertilidad.
Las otras manifestaciones dependerán de la etiología de la anovulación. Si se debe a una hiperprolactinemia es probable que haya galactorrea. Si se trata de un hipotiroidismo pueden existir los síntomas y signos propios de esta patología. Si se debe a un síndrome de ovario poliquístico habrán signos de hiperandrogenismo: hirsutismo y/o acné. Si el origen es un síndrome de resistencia insulínica habrá obesidad central, hirsutismo, frecuente presencia de acantosis nigricans, posible ocurrencia de dislipidemias, intolerancia a la glucosa y, ocasionalmente, diabetes mellitus.
Cabe aquí destacar que los cuadros anovulatorios se pueden clasificar en hipoestrogénicos y estrogénicos.
Los hipoestrogénicos son aquellos de origen central (hipotálamo y/o hipófisis) y aquellos de origen ovárico. En el primer caso hay un hipogonadismo hipogonadotrófico debido a una alteración en la secreción de GnRH, o a patología hipofisiaria, no habiendo entonces estímulo de gonadotrofinas sobre el folículo. En el segundo caso hay un hipogonadismo hipergonadotrófico debido a la inhabilidad del ovario para responder al estímulo de las gonadotrofinas. En todos estos casos habrá manifestaciones de hipoestrogenismo, como sequedad vaginal, hipotrofia mamaria y aumento de la resorción ósea favoreciendo la osteopenia. La ausencia de proliferación endometrial determina una importante característica que es la ausencia de respuesta (sangrado) ante la administración oral o parenteral de progesterona (prueba de progesterona negativa).
Los estrogénicos son aquellos en que hay una desincronización entre la síntesis de gonadotrofinas y estrógenos (disfunción anovulatoria) como es el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP), incluyendo el sindrome HAIR-AN (Hiperandrogenismo, Resistencia Insulínica, Acantosis Nigricans). En estos casos hay una producción normal de estrógenos, o aumentada por la síntesis periférica de estrona a partir de andrógenos. El endometrio está siendo proliferado por los estrógenos sin tener el efecto madurador postovulatorio de la progesterona y sin una descamación periódica, con el consecuente riesgo de presentar una metrorragia disfuncional y de desarrollar una hiperplasia endometrial y un eventual cáncer de endometrio en el futuro; esto determina que haya sangrado ante una prueba de progesterona. Por otro lado, el efector mamario esté sometido a un continuo estímulo estrogénico con el consecuente mayor riesgo de desarrollar un cáncer de mama a futuro.
La clasificación entre anovulación hipoestrogénica o estrogénica tiene entonces implicancias clínicas y consecuencias a futuro totalmente diferentes, lo que hace enfrentar cada situación en forma diferente.

Diagnóstico
El diagnóstico de anovulación es esencialmente clínico. El apoyo de laboratorio tiene el objetivo de buscar factores etiológicos corregibles que puedan romper el círculo de la anovulación. Se debe siempre investigar el nivel de prolactina plasmática (PRL) y de hormona tiroestimulante (TSH) , patologías causantes de anovulación que no siempre dan otras manifestaciones clínicas.
Ante una paciente hiperandrogénica con obesidad central, con o sin acantosis nigricans, se debe investigar la posibilidad de diabetes mellitus o dislipidemia con la medición de glicemia y perfil lipídico en ayunas. Para la evaluación de laboratorio de la resistencia insulínica no hay aún una técnica precisa, pero es conveniente medir como método de pesquisa el índice glicemia/insulinemia en ayuno (valor normal >3), e insulinemia a los 120 minutos de una sobrecarga de 75 g. de glucosa. En estos casos es conveniente evaluar el índice androgénico que mide testosterona total y globulina transportadora de esteroides sexuales (SHBG), en base a los cuales se calcula la fracción de testosterona libre, que es la bioactiva. Esta última está elevada en la gran mayoría de estos casos, la SHBG está disminuida como expresión de la hiperandrogenemia e hiperinsulinemia (que inducen la inhibición de su síntesis hepática) y, la testosterona total en rango normal alto a moderadamente elevada; si la testosterona total estuviere muy alta (> de 2,5 veces el rango máximo del laboratorio que la mide) se debe descartar un tumor productor de andrógenos.
En los casos de trastorno menstrual asociado a hiperandrogenismo, es necesario descartar además el diagnóstico de hiperplasia suprarrenal congénita no clásica (de comienzo tardío) midiendo la 17-hidroxiprogesterona basal (matinal: 8:00 - 10:00 AM, y en fase folicular), que está elevada debido a bloqueos enzimáticos parciales en la cascada enzimática de la esteroidogénesis suprarrenal.
Ante la duda de si se trata de una anovulación crónica estrogénica o hipoestrogénica, además de la observación clínica del trofismo vaginal y mamario, se puede realizar una prueba de progesterona. Se administra acetato de medroxiprogesterona 10 mg/día durante 10 días o progesterona oleosa 50 mg intramuscular en una sola dosis; si el endometrio de la paciente ha sido estimulado por estrógenos, ésta presentará un flujo rojo en un plazo de hasta 14 días posterior a la progesterona. En caso de duda, se puede medir el estradiol plasmático, que estará en niveles de fase folicular precoz en la paciente estrogénica (40-70 pg/ml), y disminuido en pacientes hipoestrogénicas.
Si se trata de una paciente estrogénica, lo más probable es que se trate de un estado disfuncional ovulatorio tipo SOP. Esto se puede objetivar midiendo la relación LH/FSH (hormona luteinizante/hormona folículo-estimulante) que en la mayoría de estas pacientes será igual o mayor a 1; esta evaluación no es necesario hacerla de rutina debido a que basta con el cuadro clínico para el diagnóstico. Tampoco es indispensable hacer unaecotomografía ginecológica debido a que la presencia o ausencia de ovarios micropoloquísticos no cambia el diagnóstico ni tiene implicancia terapéutica; aún más, el 20% de pacientes normalmente ovulatorias tienen ovarios poliquísticos en la visualización ecográfica.
Si se trata de una paciente hipoestrogénica se debe buscar el origen ovárico y central. Se mide FSH que estará elevada (mayor de 75 mUI/ml) en caso de hipogonadismo hipergonadotrófico: falla ovárica o menopausia precoz, resistencia ovárica a las gonadotrofinas, etc. En estos casos, en la adolescente es necesario realizar un cariograma ante la posibilidad de una disgenesia gonadal con cromosoma Y, debido al riesgo oncogénico en estas gónadas disgenéticas.
En caso de hipogonadismo hipogonadotrófico, además del estradiol disminuido, la FSH está baja o normal (inapropiadamente baja para un estradiol disminuido). Se debe investigar el origen central, siendo lo más importante el descartar una hiperprolactinemia. Se debe buscar otras posibles causas funcionales que son cada vez más frecuentes: trastornos de la alimentación, baja de peso, stress, entrenamiento físico excesivo. Si se sospecha un tumor se deberá realizar una tomografía axial computarizada o una resonancia nuclear magnética de silla turca (por ejemplo, si hay alteraciones visuales u otras manifestaciones neurológicas, o en caso de prolactinemia muy alta o de hipogonadismo hipogonadotrófico sin causa aparente).

Tratamiento
El tratamiento de la mujer anovulatoria crónica depende de la etiología de la anovulación y, por otro lado, de la manifestación clínica más importante para ella.
Si hay una hiperprolactinemia o un hipotiroidismo, se deberá tratar con agonistas dopamínicos (bromocriptina, cabergolina, lisurida) o tiroxina, respectivamente.
Si la paciente desea fertilidad, deberá realizarse inducción de ovulación.
Si el problema es la irregularidad menstrual, deberá ciclarse con acetato de medroxiprogesterona 5 - 10 mg durante 10-12 días mensual a partir del día 14 de cada ciclo, con la finalidad de madurar y descamar el endometrio en prevención de episodios de metrorragia disfuncional y patología futura del endometrio. Este tratamiento no tiene impacto sobre los andrógenos.
Si el problema es el hiperandrogenismo (hirsutismo, acné), la paciente debe ser ciclada con una dosis hormonal supresora de la función ovárica, como son los preparados anovulatorios, para inhibir la síntesis ovárica de andrógenos y aumentar la SHBG, disminuyendo los andrógenos libres activos.
Si el problema es el sobrepeso e hiperinsulinemia, la única terapia efectiva es la normalización del peso corporal, que determina una disminución de la insulinemia y de los andrógenos, recuperación de los ciclos ovulatorios y normalización del perfil lipídico. Se ha demostrado un efecto terapéutico importante de agentes sensibilizadores a la insulina (metformina, troglitazona) en el apoyo hacia la normalización de estas pacientes.
Muchas veces estos tratamientos deben administrarse durante años, e incluso durante toda la vida fértil de la mujer.

Tratamiento del sangrado uterino anormal
La hipomenorrea, como se mencionara, refleja la existencia de patología endometrial, habitualmente del tipo cicatricial. El trastorno menstrual en sí no tiene importancia y puede no ser tratado; sólo importa cuando se asocia a infertilidad o cuando su estudio etiológico sugiere la existencia de patología inflamatoria, como tuberculosis endometrial.
En caso de menorragia (pacientes ovulatorias), habiéndose descartado una causa orgánica, se puede tratar con antiinflamatorios antiprostaglandínicos (ácido mefenámico, naproxeno, etc.), administrados desde el inicio de la regla y durante los días de alto flujo. El flujo menstrual se logra reducir hasta en un 50%. Ocurre un bloqueo en la síntesis de prostaciclina, que es la prostaglandina que relaja las paredes de los vasos sanguíneos y revierte la agregación plaquetaria. Otra alternativa es administrar un preparado anticonceptivo anovulatorio con una progestina potente que logre un endometrio atrófico.
En caso de metrorragia disfuncional secundaria a un estado de anovulación crónica, hay diversos esquemas terapéuticos posibles :

· Si la metrorragia no es excesiva se puede iniciar terapia con acetato de medroxiprogesterona (AMP) cíclica o con anovulatorios, lo que además de regular el sangrado en cantidad y periodicidad, evitará el posible desarrollo de hiperplasia endometrial o de cáncer de endometrio en la vida futura.

· Cuando el sangrado es moderado se puede recurrir a terapia estrógeno-progestativa oral secuencial discontinua: estrógenos conjugados 1,25 mg o estradiol 2 mg cada 4 horas durante 24 horas, seguido por un dosis diaria única durante 21 días, agregando una progestina (AMP 10 mg) los últimos 10 días. Luego se suspende el ciclo para tener un flujo rojo universal y se continúa la terapia de acuerdo al caso puntual de la paciente, con anovulatorios o con una progestina cíclica.

· En caso de metrorragia excesiva se recurre a la administración de altas dosis de estrógenos puros o combinados con una progestina, con lo que se pretende estimular la proliferación endometrial y favorecer la coagulación, para así detener el sangrado. Los esquemas posibles son:

· Anticonceptivos orales en dosis de 150 ug de etinilestradiol/día (3 grageas/día de preparados macrodosis ó 5 grageas/día de preparados microdosis) durante 7 días; luego, 7 días con dosis de 100 ug /día seguido de 7 días con dosis de 50 ug/día; al término de esta terapia se suspende durante 7 días. En estos días de descanso ocurrirá un sangrado abundante por deprivación de estrógenos y progesterona. Debe entonces reiniciarse el mismo anticonceptivo en dosis y esquema habituales (1 gragea al día) durante dos o más ciclos, hasta lograr sangrados adecuados en cantidad y duración. Luego se puede continuar con progesterona cíclica en la segunda mitad del ciclo o con anovulatorios en microdosis. La ecografía pelviana puede ser útil en el seguimiento del tratamiento, ya que puede mostrar la disminución progresiva del endometrio basalmente engrosado. Con este esquema de tratamiento, el sangrado se detiene a los 2-3 días de iniciada la terapia.

· Estrógenos conjugados equinos por vía endovenosa, en caso de sangrados agudos y muy abundantes. Se recomienda administrar en dosis de 25 mg iv. cada 4 horas hasta que disminuya el sangrado, sin sobrepasar 12 horas de esta terapia; simultáneamente se debe iniciar un anovulatorio combinado de macrodosis en esquema habitual.

· Agonistas de GnRH, administrados en esquema frenador de la función hipotálamo-hipofisiaria (administración tónica), en pacientes que no responden a los tratamientos habituales. Una vez atrofiado el endometrio se puede iniciar el ciclaje con anovulatorios. Existe un período de algunas horas de latencia antes de lograr la detención del sangrado debido a que inicialmente la GnRH estimula la síntesis hormonal en los ovarios, para luego lograr el efecto inhibitorio deseado.

En los casos en que el flujo rojo alterado se presente durante la administración de esteroides sexuales exógenos, habitualmente se corrige al readecuar las dosis de las hormonas en uso o al suspenderlas.
Un ejemplo de relativa frecuencia es la presencia de goteo intermitente con los anticonceptivos de microdosis que se debe a un predominio del efecto progestativo sobre el estrogénico en el endometrio, en cuyo caso el subir la dosis de estrógenos durante 2 ó 3 ciclos puede corregir el trastorno.
En el caso de la terapia hormonal de sustitución de la adolescente hipogonádica es posible que la paciente presente un goteo antes de finalizar el período de administración de la progestina. Esto puede deberse a inestabilidad endometrial debido a la baja dosis de estrógeno, a maduración endometrial insuficiente por dosis inadecuada de progestina, o, a atrofia endometrial por predominio de la acción progestativa por sobre la acción estrogénica. En estos casos un análisis clínico adecuado complementado con ecotomografía para evaluación del endometrio permiten readecuar el esquema hormonal de suplementación.

Dra. Paulina Villaseca
Gineco-endocrinóloga
”tratamiento

Cervicitis crónica o aguda

Causas, síntomas y tratamiento
La cervicitis es una inflamación que se produce en el cuello del útero provocada por una infección y que puede ser aguda o crónica. Es claramente identificable debido al enrojecimiento de la zona, acompañada de 
edema y de hemorragia al contacto. Los agentes causantes de la infección más frecuentes son Candida albicans, Trichomonas vaginales y Haemophilus vaginales. La cervicitis aguda presenta una tendencia a reaparecer debido a la reexposición al germen causante. También puede darse por un tratamient inadecuado o por el contacto sexual con múltiples compañeros. 
La cervicitis crónica es una inflamación persistente del cuello uterino y que afecta más a menudo a la mujer en edad reproductiva. En este caso el cuello del útero se halla congestionado y presenta un tamaño superior al normal. Con frecuencia también aparecen quistes de Naboth –un tumor benigno lleno de moco en la superficie del cuello uterino– con signos de eversión del endocérvix.

Etiología de la cervicitis



La cervicitis está causada la mayor parte de las veces por una infección que, a menudo, se adquiere durante la práctica sexual. Las enfermedades de transmisión sexual susceptibles de provocar una cervicitis son la clamidia, el herpes genital, el virus del papiloma humano, la tricomoniasis o la gonorrea. En algunos casos, aunque mucho menos frecuentes, puede deberse a dispositivos insertados en el área pélvica, como un capuchón cervical, un pesario o un diafragma. Los espermicidas, los tampones o el látex de los condones.
Otros factores de riesgo para contraer la cervicitis son los comportamientos sexuales de alto riesgo, tener antecedentes de enfermedades de transmisión sexual, mantener relaciones sexuales a edades tempranas o tener muchos compañeros sexuales. Es evidente que la prevención constituye uno de los factores más importantes a la hora de reducir las posibilidades de contraer esta enfermedad.


Sintomatología de la cervicitis


Cabe la posibilidad de que la cervicitis no curse síntoma alguno, por lo que se recomienda efectuarse exámenes y controles en el caso de estar en alguna situación de riesgo. Los síntomas, cuando aparecen, pueden consistir en:
Sangrado vaginal anormal, que puede producirse tras haber mantenido relaciones sexuales, después de la menopausia o aparecer entre las menstruaciones.
Flujo vaginal inusual que puede adquirir una tonalidad grisácea, blanca o amarilla. Se trata de un flujo que no desaparece y que en ocasiones va acompañado de mal olor.
Relaciones sexuales dolorosas.
Dolor vaginal.
Presión o pesadez pélvica.


Diagnóstico de la cervicitis


La cervicitis suele diagnosticarse casi siempre como aguda, con una duración de unas cuantas semanas, sin embargo, cuando se prolonga durante meses, pasa a convertirse en cervicitis crónica.
Para diagnosticar la presencia de una cervicitis se pueden efectuar diversas pruebas. Entre ellas un examen pélvico que mostrará la secreción del cuello uterino, el enrojecimiento y la inflamación de las paredes vaginales. Otros exámenes contemplan el análisis microscópico del flujo, una citología vaginal o exámenes para gonorrea y clamidia.
Antes de proceder a ningún tratamiento es fundamental realizar un examen de Papanicolau con el objeto de descartar la presencia de un proceso maligno.
El tratamiento con antibióticos está contemplado para las infecciones bacterianas, como sucede en el caso de la clamidia, la gonorrea y la tricomoniasis. En el caso del herpes genital, aunque no puede eliminarse, se puede controlar mediante medicamentos antivirales.
La hormonoterapia, basada en estrógenos y progesterona, se puede emplear en las mujeres que ya hayan alcanzado la menopausia.
Con estos tratamientos no siempre se obtienen los resultados deseables, sobre todo cuando la enfermedad ha estado presente durante mucho tiempo. Si este es el caso se pueden tomar en consideración otras opciones, como la criocirugía, la terapia con láser o la electrocauterización.
La dilatación rápida y grande del cuello del útero, pan permitir el paso del bebé durante el parto, es una causa más que suficiente para desencadenar una lesión en el mismo.
Después del parto, la cicatrización del cuello del útero suele no ser muy perfecta y ciertas partes del mismo quedan descubiertas y desprotegidas, lo que facilita su infección.
Esto no quiere decir que suceda en todos los partos y que no existan otras causas que expliquen la aparición de heridas (úlceras).
Estas se pueden ver aun en niñas o en adolescentes y a las cuales llamamos "heridas" congénitas, pues seguramente son de nacimiento.
También pueden deberse a un desequilibrio hormonal por el uso de anticonceptivos orales, o por gérmenes sépticos, o por enfermedades venéreas, o por traumatismos locales debidos a la mala colocación de un diafragma.
También puede asociarse –aunque más raramente con una sensibilidad a ciertos químicos, incluyendo aquellos que están en los espermicidas, látex y los tampones.
En ocasiones, son varias de estas causas juntas las que determinan la aparición e infección de las úlceras.
La paciente que viene a la consulta por un control anual puede no tener ningún síntoma y el hallazgo ser accidental. También suele ocurrir que consulta por no poder tener un bebé y ser este problema el causante de la esterilidad.
Es muy común que se queje del flujo vaginal que mancha su ropa interior. Este flujo puede ser de diferente color, olor y consistencia, dependiendo esto de las bacterias.
A veces, viene acompañado de sangre, especialmente después de una relación sexual.
También puede consultar por dolores en el bajo vientre o durante el acto sexual.
La mayoría de las veces es un cuadro crónico de larga duración, pero de vez en cuando vemos un episodio agudo con fiebre y bastantes molestias.
A! examinar el cuello visualmente, se nota que en lugar de su color rosado normal, se ha vuelto más rojo, más húmedo y brillante, pareciendo faltarle en las zonas afectada sla parte más externa de su superficie.
Toda esta zona está cubierta por una secreción que indica la infección de la lesión.
El diagnóstico clínico es muy sencillo. Sin embargo, es muy importante el diagnóstico rnicroscópico de los elementos celulares de la lesión, pues los estadios iniciales (el comienzo) del carcinoma (cáncer) de cuello suelen parecerse significativamente a la cervicitis crónica y solamente la biopsia o el examen microscópico o el examen de las células lesionadas, obtenidas con un algodón o una maderita (método de Papanicolau), pueden aclarar las dudas.
Por eso, es fundamental que antes de tratar una cervicitis, especialmente en la edad en que la mujer puede tener cáncer, se efectúe un examen dePapanicolau para descartar un proceso maligno antes de iniciar el tratamiento.
En realidad, hacerse un Papanicolau periódicamente es una obligación que toda mujer adulta debe tener para consigo misma.



Tratamiento de la cervicitis

Todo depende por supuesto del origen de la “úlcera” y de la etapa en que se encuentra.
En la cervicitis aguda de origen séptico o venéreo, el tratamiento consiste en antibióticos (o antimicóticos)
por vía oral o local (cremas o lociones vaginales) y, de ser necesario, reposo físico y sexual.
En estos casos, debe examinarse –y eventualmente indicarse tratamiento- también a la pareja en busca de su equivalente masculino –la uretritis- ya que la infección de ambos (co-infección) es frecuente.
La cervicitis crónica debida a partos o traumatismos, que son las más comunes, se puede solucionar con la coagulación de las áreas afectadas, ya sea con algún líquido destinado a tal efecto o con electricidad (electrocoagulación o electrocauterización).
Por supuesto que este tratamiento no puede realizarse si existe un embarazo presente o algún otro proceso genital inflamatorio.
El mejor momento para realizar la electrocoagulación es inmediatamente después de la menstruación, por la relativa seguridad de que no existe embarazo, y al mismo tiempo se dispone de unos cuantos días hasta que aparezca la próxima menstruación, dando lugar a que la costra que se forma en el lugar de la úlcera, caiga a su debido tiempo permitiendo una adecuada cicatrización.
Contra todos los miedos que las mujeres suelen tener, podemos asegurarles que la electrocoagu!ación no es un procedimiento doloroso, pero exige una abstinencia sexual de 3 semanas hasta que se desprenda la costra.
Las complicaciones de la coagulación son mínimas. La más importante es la caída de la costra de forma prematura, produciendo una pequeña hemorragia que, de ser muy abundante, exige un pequeño taponamiento o un retoque de la electrocoagulación.
Como tratamientos alternativos a la tradicional electrocoagulación, pueden realizarse también criocirugía, que es el uso de nitrógeno líquido, o una sonda que está muy fría, para congelar y matar las células anormales o terapia con láser.
”cervicitis


Imagen de paciente  que acude para realizarse Papanicolaou de control.


Al momento de la exploración vaginal se observa el cérvix con varias lesiones sugerentes de inflamación crónica. La paciente refiere flujo blanquecino, pero ella lo considera normal.

El Papanicolaou descarta cáncer, pero confirma la presencia de inflamación causada por infección crónica, que a la larga puede causar cambios precancerígenos.
El cultivo confirma la presencia de bacterias y nos indica que es sensible a antibióticos que son de bajo costo, lo que representa un menor gasto en la compra de medicamentos.


Infecciones vulvovaginales

Las defensas vaginales
La vagina representa un ecosistema dinámico que se mantiene en equilibrio gracias a una fina interacción de factores, interactuando una flora bacteriana diversa y transmutable con los mecanismos protectores vaginales. Los microorganismos patógenos serán descritos en la clase de ETS, por lo que revisaremos los mecanismos de defensa vaginal.

Mecanismos protectores vaginales:
-Indemnidad anatómica y fisiológica de la vulva y el periné
-Flora microbiana nativa
-Hormonas reproductivas
-Moco cervical
-Indemnidad de epitelios
-Inmunidad
-Otros

1.- Indemnidad anatómica y fisiológica de la vulva y el periné
De la correcta aposición de los labios menores se mantiene la barrera mecánica que separa el ambiente vaginal del externo conservando así las condiciones apropiadas de humedad, temperatura y ph.

2.- Flora microbiana nativa
Recién nacida
Estéril
Prepuberal
Micrococos, estreptococos (alfa hemolítico y no hemolítico), enterobacterias, difteromorfos
Aeróbica
Anaeróbica
Adulto
Gram (+)
Cocos
Estafilococos

Estreptococs
Peptoestreptococos
Bacilos
Lactobacilos

Corinebacterium
Lactobacilos

Clostridium
Gram (-)
Cocos
Veillonella
Bacilos
Enterobacterias

Gardnerella vaginal
Bacteroides

Mobiluncus
EMBARAZO: Aumentan proporcionalmente: Estafilococos coagulasa negativa, Lactobacilos, Levaduras.
POSTMENOPAUSIA: Semejante a la flora prepuberal.

El Lactobacilus cumple un rol fundamental al producir peróxido de hidrógeno el que al interactuar con O2 produce un radical hidroxilo que es tóxico para una amplia variedad de organismos y al combinarse con el ión cloro produce choradinium ion que es tóxico para las bacterias. Además está su conocido efecto de producir acido láctico a partir del glicógeno contenido en las celulas superficiales e intermedias del epitelio vaginal, y de esta manera bajar el pH a <4,5 lo que también es tóxico para muchas bacterias patógenas.

3.- Hormonas reproductivas
El epitelio escamoso del exocervix y la vagina, acumula glicógeno en la zona intermedia y superficial en respuesta al estradiol que se produce en el ovario. Esto repercute en el espesor del epitelio: máximo en la fase folicular: 45 capas de células, fase lútea 30, prepuber y postmenopausia entre 5 y 15; y en la cantidad de sustrato para la producción del acido láctico.

4.- Moco Cervical
La vagina no tiene glándulas, por lo tanto toda el fluído que contiene proviene fundamentalmente del moco cervical. Este contiene agua, moléculas de mucus, compuestos bioquímicos y células.El moco de tipo G de Odeblad es el que tiene mayor propiedades antibacterianas ya sea por su viscosidad, por el contenido celular (linfocitos - leucocitos) y por las globulinas.

5.- Indemnidad de epitelios
Esta debe comprender al epitelio cilíndrico del canal cervical, el epitelio pluriestratificado vaginal, el pluriestratificado cornificado que se extiende desde los labios mayores al resto de la piel y el epitelio de transición de los labios menores.

6.- Inmunidad
Como otras cavidades colonizadas la defensa humoral y celular es fundamental en la mantención del equilibrio entre los microorganismons y el huésped. Condiciones que la disminuyen como diabetes, sida, cáncer avanzado, anemia siempre deben ser considerados cuando hay una evolución tórpida. Especial relevancia adquiere en cuadros recurrentes de candidiasis donde se han identificado varios tipos de aberraciones inmunológicas mediadas por células.

7- Otros
A pesar de no ser un mecanismo local propiamente tal la conducta sexual es uno de los factores más importantes. La virginidad y la monogamia son factores fundamentales en la perpetuación de la indemnidad vaginal, así como de su ecología.

Cuando se rompe el equilibrio entre los mecanismos protectores vaginales y los microorganismos patógenos podemos asistir a tres entidades clínicas principales: I.- Las que presentan un compromiso local: Vaginitis, Cervicitis y Vulvitis II.- Enfermedades de Transmisión Sexual, con lleva una connotación epidemiológica específica y una gran diversidad clínica, y III.- Procesos Inflamatorios Pélvicos que son los síndromes producidos por el ascenso de los microorganismos cervicales comprometiendo los parenquimas en forma ascendente.

En esta oportunidad revisaremos los compromisos locales más relevantes:


LA VAGINITIS:

-Vaginosis Bacteriana
-Candidiasis Vulvovaginal
-Tricomoniasis

1.- Vaginosis Bacteriana
Es la más frecuente forma de infección vaginal en la mujer con vida sexual activa. Es un síndrome caracterizado por flujo blanquecino y reemplazo del Lactobacilo por una aumentada flora bacteriana tanto aeróbica como anaeróbica con un franco predominio de esta última, ej: Gardnerella vaginalis, Mobiluncus, Bacteroides. En general nunca se observa edema o hiperemia de la vulva o mucosa vaginal, y la pareja sexual es asintomática. La relación entre Vaginosis Bacteriana (VB) y prematurez ha sido ampliamente establecida : RPO, Parto Prematuro, RCIU, morbilidad infecciosa puerperal y neonatal; así como el aumento de celulitis en pacientes histerectomizadas.
Patogenia: El Mobiluncus y varias especies de Bacteroides producen acido succínico, que disminuye la migración de los neutrófilos hacia las bacterias además de inhibir la fagocitosis. Además la fosfolipasa A2 elaborada por la flora de la VB produce contracción uterina en pretérmino y ruptura de membranas.

Diagnóstico: En base al antecedente de descarga vaginal blanquecina homogénea y un simple estudio de laboratorio de ésta.
pH vaginal: 5.0 a 6.0
El análisis microscópico directo del flujo muestra células epiteliales cuyos bordes están
difuminados por la gran cantidad de bacterias adheridas Clue cells, además de identificarse el Mobiluncus.

Test de Amina: Se agregan algunas gotas de KOH (10%) a la secreción vaginal obteniéndose olor a pescado. Esto se debe a varias aminas producto del metabolismo de la flora productora de la VB.
Test de Prolina Aminopeptidasa.

Tratamiento:
Agente
Vía
Dosis
Metronidazol
Oral
750 mg a 1gr / día por 7 días

2 gr / dosis única
Vaginal
5 gr de crema (0,75%) c /12 hr /5 días
Tinidazol
Oral
2 gr / dosis única

600 mg/día 7 días
EMBARAZO:
Clindamicina
Vaginal
5 gr/dia (2%) por 7 días
Ampicilina
Oral
2 gr/día por 7 días
vaginosis bacteriana

2.- Candidiasis Vulvovaginal

Es una infección de mucosa vaginal y piel vulvar producida por especies de Candidas, organismo comensal dimórfico del tracto genital y gastrointestinal. Candida albicans (Ca) es el causal en 85 a 90% de las pacientes cuyos cultivos de hongos son positivos, las especies restantes son C. glabrata y C. tropicalis. Aproximadamente un 25% de las mujeres asintomáticas tiene cultivos positivos para Ca y se estima que 2/3 de las mujeres adultas sufrirán un episodio de candidiasis vulvovaginal durante su vida. El cambio de la colonización asintomática a la vaginitis sintomática se debe a la pérdida del delicado equilibrio microorganismo-mecanismos protectores vaginales, ej: ventajas sobre la competencia bacteriana (antibióticoterapia amplio espectro) , variaciones del nivel de estrógenos, disminución de la inmunidad mediada por células, cambios en la virulencia de la Ca, etc, produciendo el cambio de la forma saprófita (blastoporo) a la forma patógena (hifas). De esta manera un porcentaje significativo pesentará recurrencias de una infección aguda, se define Candidiasis vulvovaginal Recurrente más de 4 episodios en un año. El mecanismo de producción de la enfermedad no se conoce completamente pero tiene que ver con la forma filamentosa (hifas), las que penetran y se adieren a la mucosa vaginal. La severidad de los síntomas no está relacionada con el múmero de organismos presentes, se postula en la asociación de baja cantidad de Ca y sintomatología severa el problema sería un defecto en la inmunidad celular y/o reacciones de hipersensibilidad inmediata.

Diagnóstico: Clínicamente se refiere prurito en los labios menores y el vestíbulo uretrovaginal, hiperemia vaginovulvar y la descarga que típicamente es adherente con glóbulos como leche cortada. El exámen microscópico directo con KOH nos permite ver las hifas para lo cual se necesita una concentración mínima de 104 a 105 organismos por ml de flujo por lo cual la sensibilidad es de 50 a 70%. La citología es también útil y finalmente el cultivo permite confirmar el dignóstico e identificar la especie de Candida.

Tratamiento: Solo las pacientes sintomáticas, tratando a la pareja ya que se observa   un 10% de uretritis y balanitis en varones infectados. El esquema es vía general y  local.
AGENTE
VIA
DOSIS
Fluconazol
Oral
150 mg dosis única
Ketoconazol
Oral
200 mg 3-5 días
Itraconazol
Oral
200 mg 1-3 días
Clotrimazol
Vaginal
crema 1%: 5 gr/día 7 a 14 días
óvulos 100 mg/día por 6 días
óvulos 500 mg dosis única
Miconazole
Vaginal
crema 2% 5 gr /día por 7 días
óvulos 100 mg por 7 días
óvulos 200 mg por 3 días
Nistatina
Vaginal
óvulos 100.000 U / día por 14 días
Acido Bórico
Vaginal
Cápsulas gelatina 600 mg c/12 hr por 14 días
EMBARAZO: cualquier régimen local con imidazoles, y en el primer trimestre solo las pacientes severamente infectadas.
candidiasis genital en vulva y pene

3.- Tricomoniasis Vaginal


Enfermedad causada por un protozoo microaerofílico, móvil , piriforme, cuyas dimensiones son 10 - 7 µm. Su movilidad está dada por 5 flagelos de los cuales cuatro salen de un tronco común y el quinto es una membrana ondulante que recorre la mitad de su cuerpo.



Etiopatogenia: El daño lo produce sobre el epitelio pluriestratificado directamente, mediado por proteínas de superficie y donde produce microulceraciones. El intenso exudado que se genera a continuación eleva el pH permitiendo el desarrollo de microorganismos patógenos (los que se presentan en la BV).La Tricomona vaginal (Tv) activa el sistema inmune humoral y celular, pero esta línea no ha podido ser incorporada en la práctica clínica para establecer el diagnóstico.

Epidemiología: La Tv se encuentra en 10% de las mujeres asintomáticas y 30% en las mujeres sintomáticas. La naturaleza venérea está bien establecida: 50% de positividad en los consultorios de ETS y alta incidencia en mujeres promiscuas, pero también es trasmitida por mecanismos no venéreo, ya que el organismo puede sobrevivir varias horas en ambientes húmedos. En cuanto a las parejas de mujeres infectadas se encuentra TV en un 30 a 80% . En los hombres la infección es auto limitada posiblemente debido a la acción de secresiones prostáticas y al arrastre uretral que produce la micción. En relación al embarazo no hay datos que muestren incidencia de aborto, parto premarturo, RPO, RCIU, infecciones perinatales y puerperales. La infección connatal se describe entre un 0 a 17%.
Clínica: El período de incubación es entre 4 a 28 días, y el cuadro clínico es muy variable y se exacerba con la menstruación. Puede ser asintomática o referir prurito vulvovaginal, flujo de mal olor, disuria, sinusorragia, dispareunia. Al examen este puede ser normal o presentar vulvitis, descarga vaginal amarillo verdosa abundante por genitales externos, inflamación de pared vaginal, cervicitis mucopurulenta o macularis (colposcopía). Laboratorio: pH >4.5, Visualización de su movilidad al exámen directo y de su forma a la citología y gram, el cultivo es de una alta sensibilidad (90%)
Tratamiento: De pareja

AGENTE
VIA
DOSIS
Metronidazol
Oral
2 gr dosis única

750 - 1000mg / día por 7 días
Tinidazol
Oral
2 gr dosis única
Nimorazol
Oral
2 gr dosis única
EMBARAZO:
Clotrimazol
Vaginal
100 mg /día por 6 días
Metronidazol
Vaginal
500 mg /día por 7 días
(*)Oral
2 gr dosis única
 (*): Solo en el segundo y tercer trimestre, en casos severos (asociación con BV), por una sola vez y cercana al parto
Recurrencia de la enfermedad: Reinfección, no realizar el tratamiento, baja biodisponibilidad por inacivación hepática, o competencia local con bacterias y finalmente resistencia al metronidazol.
tricomoniasis genital en vulva y pene

Otras Vaginitis
-Alérgica
-Premenarquia
-Post menopausia
-Cuerpo extraño vaginal
-Cancer cervicouterino avanzado
-Cervicitis
Los otros cuadros clínicos locales importantes son cervicitis, vulvitis, uretritis, Bartholinitis y Skenitis, cuyas etiologías las describiremos en la clase de ETS.

Cervicitis
-Neisseria gonorhoeae
-Chlamydia trachomatis
-Trichomonas vaginalis
-Herpes simplex

Vulvitis
-Herpes simplex
-Candida albicans
-Trichomonas vaginalis

Uretritis
-Neisseria gonorhoeae
-Chlamydia trachomatis

Diagnóstico diferencial Vaginitis


Vaginosis Bacteriana
Candidiasis
Tricomoniasis
Síntomas
Irritación vulvar
-
++
+-
Disuria
-
+
++
Olor
++
-
+ o -
Signos

Eritema labial
-
+ o -
+ o -
Eritema mucosa vaginal
-
++
++
Flujo Consistencia
Homogéneo +- espumoso
Espeso
Espumoso
Color
Gris - blanco
Blanco
Amarillo-verdoso
Laboratorio

pH
5 a 6
<4,5
6,5 a 7
Directo
Bacilos móviles
Hifas (50%)
Tv (70%)
Células epiteliales
Clue cells
Normal
Normal
PMN/cel Epiteliales
<1
Variable
>1
Test de Amina
++
-
+ o -
Enfermedad Perinatal
++
-
+ o -

Este valioso material fue editado por:
Dr. Jorge Neira Miranda